Aunque la atención de los argentinos se centró este lunes en el segundo partido de la Selección de Fútbol en el Mundial, los inversores rápidamente tomaron nota de la noticia sobre la decisión del Gobierno de habilitar la toma de deuda por hasta 5.000 millones de dólares con jurisdicción en tribunales de Nueva York. A partir de esta medida, los bonos soberanos iniciaron la semana con alzas y el riesgo país descendió un 1,9%, alcanzando los 421 puntos, un nuevo mínimo desde 2018.

Los títulos de deuda experimentaron incrementos leves, de hasta 0,5%, acumulando así una nueva jornada positiva. Desde PPI destacaron que “los Globales cerraron la semana con avances promedio del 0,3%, continuando el rally iniciado tras la mejora de calificación crediticia otorgada por S&P Global Ratings a B-. El factor externo fue relevante: la desescalada del conflicto en Medio Oriente provocó una caída de casi 10% en el precio del crudo, lo que, lejos de afectar negativamente a la deuda soberana, actuó como una señal de alivio geopolítico para los activos de riesgo emergentes en general”.
El respaldo del Ejecutivo impulsó las cotizaciones. Según explicaron, “la semana comenzó con buenas noticias para los activos argentinos. El Poder Ejecutivo publicó hoy en el Boletín Oficial el Decreto 478/2026, firmado por Milei, Adorni y Caputo, que autoriza al Tesoro Nacional a contraer deuda en dólares con entidades financieras internacionales, con garantía parcial de organismos multilaterales, hasta un límite de 5.000 millones de dólares. El objetivo declarado es reducir el costo de financiamiento del Tesoro”.
Analistas de Cohen coincidieron en que “la operación afianza la credibilidad externa en un contexto de compresión del riesgo país y fortalece la hoja de ruta hacia el mercado voluntario de capitales”.
El indicador de JP Morgan acumula una baja de 14,6% desde comienzos de junio. El próximo desafío para el riesgo país será romper el umbral de las 400 unidades, nivel clave para que Argentina pueda acceder a financiamiento con tasas más bajas, alineadas a las de sus pares regionales.
La expectativa es que, superada esa marca, el Gobierno aproveche la ventana de oportunidad para regresar al mercado de deuda internacional. Desde Max Capital señalaron que “una emisión de entre 3.000 y 4.000 millones de dólares resultaría compatible con el remanente de financiamiento necesario, tras considerar el superávit primario, privatizaciones, el apoyo de organismos multilaterales y desembolsos de préstamos sindicados con garantías multilaterales”. Además, indicaron que “este movimiento despejaría cualquier duda sobre las fuentes de financiamiento para 2027, aunque aún requeriría ciertas compras de dólares utilizando pesos”.
Sin embargo, advirtieron que “el Gobierno podría preferir esperar a la próxima administración, cuando los spreads podrían comprimirse aún más. Una emisión sería bien recibida por el mercado, al ser vista como un mecanismo para preservar reservas. En un contexto de spreads ajustados dentro del universo high yield y con la popularidad estable del presidente Milei, los bonos todavía podrían experimentar una compresión adicional de aproximadamente 50 puntos básicos”.
- Raro
- Asqueroso
- Divertido
- Interesante
- Emotivo
- Increible
Noticia sin Anestesia Diario Digital y Radio On Line